Etes video habla desde los inicios de la Huamantlada hasta el ultimo festejo en agosde del 2010
http://www.youtube.com/watch?v=n5EDCJFf8DM&feature=related
jueves, 2 de diciembre de 2010
La huamantlada
En españa es la pomplonada pero en mexico se festeja la huamantlada
Huamantla, Tlaxcala.- La tradicional “encerrada de toros” que se realiza cada año en el municipio de Huamantla, Tlaxcala, forma parte de las actividades de la feria, teniendo como motivo principal la fiesta de la virgen de La Caridad; el sábado siguiente al 15 de agosto, cerca de 24 toros corren por las principales avenidas del municipio tlaxcalteca.
Hay gradas, sillas y azoteas repletas de gente que quiere ver a las bestias correr, los colonos instalan afuera de sus casas burladeros en los que se resguardarán quienes participen en la corretiza.
El negocio no se hace esperar, la gente cobra por lugares en sus azoteas y dentro de los burladeros, hasta 50 pesos se paga por observar cómodamente el espectáculo.
Hay venta de todo, frituras, comida, sombreros y hasta cuernos de toro hechos de tela.
Se observa tanta cerveza como gente, la mayoría no se va de allí sin haber tomado por lo menos una, sin embargo hay quienes no se conforman con probarla y la toman “hasta que el cuerpo ya no puede más”.
Ya con dos o tres “copitas”, la gente se da valor para esperar en las avenidas la corretiza de los animales.
Los cuetones
Un cuetón retumba para anunciar la primera llamada, todos tendrán que estar atentos; con el segundo cuete, que debe ser escuchado en todo el pueblo, la gente apresura el paso, tan sólo faltarán unos 20 minutos para que los animales embravecidos comiencen a embestir a uno que otro.
A correr
Cerca de las 12 del día y tras escuchar el tercer cuetón la gente corre despavorida, el cajón del toro está listo para ser abierto, todos mantienen su mirada en aquel “desafortunado” que trepado en el cajón metálico del animal, será el encargado de dejarlo salir.
Se observa un animal tranquilo, sin embargo al instante en que la puerta se abre, la bestia sale furiosa tras haber permanecido encerrado por varias horas; el cajón donde se encontraba apenas le permitía moverse.
En el primer correteo el animal causa unos cuantos sustos; se rumora que no habrá muchos heridos ya que los toros estaban previamente corridos, sin embargo la fuerza de la bestia logra hacer correr a dos que se encontraban despistados.
Sólo revolcones causa el animal a primera vista, las descargas de adrenalina están por todos lados, aquellos que tienen el valor o lo consiguen con fuertes dosis de alcohol o droga, se atreven a esperar a que el toro se acerque tanto que apenas tienen tiempo de correr.
La gente, divertida por el show, a veces no logra ver más allá del espectáculo. Para algunos esto un acto de valentía y para otros la irresponsabilidad de poner en riesgo la propia vida; muchos no han vivido para contarlo.
Los toreros del lugar aseguran que estos animales solo actúan en repuesta a los gritos que ahí se escuchan, sólo corren cuando tienen la certeza de que alcanzarán a alguien y nunca lo hacen con el propósito de matar.
Una diversión de dos horas
Cerca de las 2:00 de la tarde comienza el acarreo de los toros, hombres con lazos persiguen a los animales, que para esa hora ya se encuentran agotados.
Los toros son regresados a sus cajones, un camión, con destino al rastro municipal, es el encargado de recoger las jaulas ubicadas en las esquinas de las calles.
Aunque los animales ya no están, la diversión no termina, en algunos casos la fiesta apenas comienza y podría durar hasta altas horas de la madrugada.
El costo del show
A decir de la gente del municipio, para esta festividad se invierten fuertes cantidades de dinero, tan sólo el costo del toro oscila entre los 14 y 15 mil pesos, mismos que son pagados por aportaciones de los vecinos y el ayuntamiento.
Huamantla, Tlaxcala.- La tradicional “encerrada de toros” que se realiza cada año en el municipio de Huamantla, Tlaxcala, forma parte de las actividades de la feria, teniendo como motivo principal la fiesta de la virgen de La Caridad; el sábado siguiente al 15 de agosto, cerca de 24 toros corren por las principales avenidas del municipio tlaxcalteca.
Hay gradas, sillas y azoteas repletas de gente que quiere ver a las bestias correr, los colonos instalan afuera de sus casas burladeros en los que se resguardarán quienes participen en la corretiza.
El negocio no se hace esperar, la gente cobra por lugares en sus azoteas y dentro de los burladeros, hasta 50 pesos se paga por observar cómodamente el espectáculo.
Hay venta de todo, frituras, comida, sombreros y hasta cuernos de toro hechos de tela.
Se observa tanta cerveza como gente, la mayoría no se va de allí sin haber tomado por lo menos una, sin embargo hay quienes no se conforman con probarla y la toman “hasta que el cuerpo ya no puede más”.
Ya con dos o tres “copitas”, la gente se da valor para esperar en las avenidas la corretiza de los animales.
Los cuetones
Un cuetón retumba para anunciar la primera llamada, todos tendrán que estar atentos; con el segundo cuete, que debe ser escuchado en todo el pueblo, la gente apresura el paso, tan sólo faltarán unos 20 minutos para que los animales embravecidos comiencen a embestir a uno que otro.
A correr
Cerca de las 12 del día y tras escuchar el tercer cuetón la gente corre despavorida, el cajón del toro está listo para ser abierto, todos mantienen su mirada en aquel “desafortunado” que trepado en el cajón metálico del animal, será el encargado de dejarlo salir.
Se observa un animal tranquilo, sin embargo al instante en que la puerta se abre, la bestia sale furiosa tras haber permanecido encerrado por varias horas; el cajón donde se encontraba apenas le permitía moverse.
En el primer correteo el animal causa unos cuantos sustos; se rumora que no habrá muchos heridos ya que los toros estaban previamente corridos, sin embargo la fuerza de la bestia logra hacer correr a dos que se encontraban despistados.
Sólo revolcones causa el animal a primera vista, las descargas de adrenalina están por todos lados, aquellos que tienen el valor o lo consiguen con fuertes dosis de alcohol o droga, se atreven a esperar a que el toro se acerque tanto que apenas tienen tiempo de correr.
La gente, divertida por el show, a veces no logra ver más allá del espectáculo. Para algunos esto un acto de valentía y para otros la irresponsabilidad de poner en riesgo la propia vida; muchos no han vivido para contarlo.
Los toreros del lugar aseguran que estos animales solo actúan en repuesta a los gritos que ahí se escuchan, sólo corren cuando tienen la certeza de que alcanzarán a alguien y nunca lo hacen con el propósito de matar.
Una diversión de dos horas
Cerca de las 2:00 de la tarde comienza el acarreo de los toros, hombres con lazos persiguen a los animales, que para esa hora ya se encuentran agotados.
Los toros son regresados a sus cajones, un camión, con destino al rastro municipal, es el encargado de recoger las jaulas ubicadas en las esquinas de las calles.
Aunque los animales ya no están, la diversión no termina, en algunos casos la fiesta apenas comienza y podría durar hasta altas horas de la madrugada.
El costo del show
A decir de la gente del municipio, para esta festividad se invierten fuertes cantidades de dinero, tan sólo el costo del toro oscila entre los 14 y 15 mil pesos, mismos que son pagados por aportaciones de los vecinos y el ayuntamiento.
A pesar del costo material y a veces humano que resulta de esta festividad, los huamantlecos se sienten contentos de recibir a miles de personas que los visitan, hay buena derrama económica en el pueblo, llega gente del Distrito Federal, Oaxaca, Veracruz, Puebla y muchos más del extranjero, que se divierten con la tradicional “encerrada de toros”, otra tradición que Huamantla se niega a perder.
El Encierro
Encierro a su paso por la plaza del ayuntamiento.
Consiste en acompañar (más bien conducir) a la manada de toros y cabestros que a las ocho de la mañana (debido a los cambios de hora, antes se celebraban a las seis y hasta los años setenta a las siete) desde los corrales de Santo Domingo, donde han pasado la noche, hasta la plaza de toros. Es un acto sumamente peligroso que cuenta con la participación, especialmente los fines de semana, de miles de personas de todo el mundo.
El primer encierro de las fiestas es el del día 7 de julio y el último el del día 14.
Orígenes
Los encierros de San Fermín tienen un origen medieval en la "entrada": los pastores navarros traían a los toros de lidia desde las dehesas de La Ribera de Navarra hasta la plaza mayor, que servía de coso taurino al no existir una plaza de toros. La noche anterior a la corrida la pasaban acampados cerca de la ciudad, y al amanecer, entraban a la carrera arropados por los toros mansos (cabestros) y acompañados de gente que, a caballo o a pie, ayudaba con palos y gritos a encerrarlos en los corrales. En 1717 y 1731 se producen bandos que prohíben correr el encierro. En 1776 se construye el primer vallado hasta la plaza de toros que estaba en la actual plaza del Castillo.[3] Con el tiempo, a finales del siglo XIX, se pasó de correr detrás de ellos para ayudar a encerrarlos, a correr delante; así se convirtió en una costumbre popular. Ya en 1856 pasa a denominarase encierro (antes era entrada) y se corren por primera vez por la calle Estafeta.[3] Dicen las crónicas que los primeros en desafiar las prohibiciones que impedían correr delante de los astados fueron los carniceros del Mercado de Santo Domingo, situado junto a la cuesta del mismo nombre. En 1867 el consistorio dicta un bando para reglamentar la carrera, y se documenta el primer "montón" en 1878.
http://www.youtube.com/watch?v=vOjr6j0OaoE
Consiste en acompañar (más bien conducir) a la manada de toros y cabestros que a las ocho de la mañana (debido a los cambios de hora, antes se celebraban a las seis y hasta los años setenta a las siete) desde los corrales de Santo Domingo, donde han pasado la noche, hasta la plaza de toros. Es un acto sumamente peligroso que cuenta con la participación, especialmente los fines de semana, de miles de personas de todo el mundo.
El primer encierro de las fiestas es el del día 7 de julio y el último el del día 14.
Orígenes
Los encierros de San Fermín tienen un origen medieval en la "entrada": los pastores navarros traían a los toros de lidia desde las dehesas de La Ribera de Navarra hasta la plaza mayor, que servía de coso taurino al no existir una plaza de toros. La noche anterior a la corrida la pasaban acampados cerca de la ciudad, y al amanecer, entraban a la carrera arropados por los toros mansos (cabestros) y acompañados de gente que, a caballo o a pie, ayudaba con palos y gritos a encerrarlos en los corrales. En 1717 y 1731 se producen bandos que prohíben correr el encierro. En 1776 se construye el primer vallado hasta la plaza de toros que estaba en la actual plaza del Castillo.[3] Con el tiempo, a finales del siglo XIX, se pasó de correr detrás de ellos para ayudar a encerrarlos, a correr delante; así se convirtió en una costumbre popular. Ya en 1856 pasa a denominarase encierro (antes era entrada) y se corren por primera vez por la calle Estafeta.[3] Dicen las crónicas que los primeros en desafiar las prohibiciones que impedían correr delante de los astados fueron los carniceros del Mercado de Santo Domingo, situado junto a la cuesta del mismo nombre. En 1867 el consistorio dicta un bando para reglamentar la carrera, y se documenta el primer "montón" en 1878.
http://www.youtube.com/watch?v=vOjr6j0OaoE
Origen
Los sanfermines nacieron en la época medieval como feria comercial y fiesta secular, usando para ello las fechas de fiestas religiosas cristianas, que a su vez usaban fechas festivas de orígenes más anteriores, como la del paganismo vasco y latino. A comienzos del siglo XIII se celebraban unas ferias comerciales tras la noche de San Juan, entre el día 23 y el 24 de junio, coincidiendo el comienzo del verano, y posteriormente se pasaron a celebrar a partir de la festividad de San Pedro, el 29 de julio. Como las ferias eran lugares de encuentro de mercaderes, ganaderos y aldeanos, eran también pretexto para festejar y comenzaron a organizarse corridas de toros como parte de la tradición. Hay otra fecha emparentada al final del verano, el 10 de octubre, en que se organizaba una feria en Pamplona, de siete días de duración, desde el año 1324, por privilegio del rey Carlos I de Navarra y IV de Francia. En 1381 por privilegio del rey Carlos II de Navarra, pasó a ser feria franca, coincidiendo también entonces con festividades religiosas. Estas dos ferias y fiestas, al inicio y al final del verano, se unificaron en 1591 para aprovechar el mejor tiempo, comenzando el día séptimo del séptimo mes: el 7 de julio. Aunque todavía en la actualidad, a finales del verano, se celebran los llamados "sanfermines txikis" (pequeños sanfermines) sólo celebrado por los propios navarros.
Consta que el Regimiento (Ayuntamiento de entonces) celebró una fiesta ya en las nuevas fechas, el 7 de julio de 1591, con el siguiente programa: - Pregón de Fiestas, muy ceremonial. - Torneo con lanzas en la actual Plaza del Castillo. - Teatro: "Comedia y Tragedia del Bienaventurado San Fermín". - Danzas, procesión por las calles, etc. El día siguiente, se celebró una corrida de toros.
Fueron pasando los siglos, sin grandes cambios en los Sanfermines. Pero desde 1950 aproximadamente, los cambios han sido acelerados. En primer lugar, por el incremento del nivel de vida. El pueblo (Pamplona tendría unos veinte mil habitantes) se juntaba en la Plaza Consistorial para recoger al Ayuntamiento y acompañarlo a la iglesia de San Lorenzo, donde en la capilla de San Fermín se celebraban, las Vísperas, en la tarde del 6 de julio. Tras la misa, pueblo y autoridades regresaban de la iglesia al Ayuntamiento, igualmente por la calle Mayor.
Desde 1950, aproximadamente, los Sanfermines vienen evolucionando tanto como la sociedad. Han perdido mucho de su componente religioso, aunque la procesión sigue siendo multitudinaria y presenta algunos "momenticos" especialmente entrañables, como la jota que se canta al santo en la Plazuela del Consejo o el Agur jaunak interpretado en su honor en el lugar, frente a la iglesia de San Cernin en que se dice que fue bautizado. El "riau-riau", con el que el pueblo acompañaba, a los sones del "Vals de Astráin", al Ayuntamiento en cuerpo de ciudad, retardando lo más posible su marcha desde la Casa Consistorial hasta la iglesia de San Lorenzo, para celebrar aquí las Vísperas del Santo, ha tenido que suspenderse porque en los últimos años había sido ocasión de protestas y disturbios. Ahora bien, recientemente se está volviendo a festejar -originalmente, por iniciativa de clubs de jubilados-, aunque sin la corporación municipal.
Consta que el Regimiento (Ayuntamiento de entonces) celebró una fiesta ya en las nuevas fechas, el 7 de julio de 1591, con el siguiente programa: - Pregón de Fiestas, muy ceremonial. - Torneo con lanzas en la actual Plaza del Castillo. - Teatro: "Comedia y Tragedia del Bienaventurado San Fermín". - Danzas, procesión por las calles, etc. El día siguiente, se celebró una corrida de toros.
Fueron pasando los siglos, sin grandes cambios en los Sanfermines. Pero desde 1950 aproximadamente, los cambios han sido acelerados. En primer lugar, por el incremento del nivel de vida. El pueblo (Pamplona tendría unos veinte mil habitantes) se juntaba en la Plaza Consistorial para recoger al Ayuntamiento y acompañarlo a la iglesia de San Lorenzo, donde en la capilla de San Fermín se celebraban, las Vísperas, en la tarde del 6 de julio. Tras la misa, pueblo y autoridades regresaban de la iglesia al Ayuntamiento, igualmente por la calle Mayor.
Desde 1950, aproximadamente, los Sanfermines vienen evolucionando tanto como la sociedad. Han perdido mucho de su componente religioso, aunque la procesión sigue siendo multitudinaria y presenta algunos "momenticos" especialmente entrañables, como la jota que se canta al santo en la Plazuela del Consejo o el Agur jaunak interpretado en su honor en el lugar, frente a la iglesia de San Cernin en que se dice que fue bautizado. El "riau-riau", con el que el pueblo acompañaba, a los sones del "Vals de Astráin", al Ayuntamiento en cuerpo de ciudad, retardando lo más posible su marcha desde la Casa Consistorial hasta la iglesia de San Lorenzo, para celebrar aquí las Vísperas del Santo, ha tenido que suspenderse porque en los últimos años había sido ocasión de protestas y disturbios. Ahora bien, recientemente se está volviendo a festejar -originalmente, por iniciativa de clubs de jubilados-, aunque sin la corporación municipal.
Historia de los sanfermines
Los sanfermines tienen un origen que se remonta varios siglos, aunque su fama mundial es un fenómeno reciente, vinculado también a la difusión que les dio Ernest Hemingway; se trata de unas fiestas singulares y, sin duda, el acontecimiento por el que más se conoce a Pamplona en el mundo. Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.
Tres celebraciones independientes están en su origen: los actos religiosos en honor a san Fermín, desde antes del siglo XII, las ferias comerciales y las corridas de toros, documentadas ambas desde el siglo XIV. Los pamploneses celebraban a san Fermín el 24 de septiembre. Cansados de las inclemencias climatológicas del otoño, los pamploneses deciden en 1591 trasladar la fiesta del co-patrono de Navarra, san Fermín, al 7 de julio.[1] La coincidencia por azar en las mismas fechas de solemnidad religiosa, bullicio ferial y toros dan el carácter a los sanfermines que hoy conocemos.[2] El patrón de la ciudad, San Saturnino, se mantiene con una celebración mucho más modesta en el 29 de noviembre. Para muchos de los visitantes, este hecho causa la confusión de pensar que es san Fermín el patrono de la ciudad.
El escritor estadounidense Ernest Hemingway fue uno de los que contribuyeron a propagarlos mediante su libro Fiesta. Están considerados como una de las mejores celebraciones del mundo, junto a los Carnavales de Río de Janeiro, de Venecia y de Colonia, y la Feria de la Cerveza de Múnich. La población de Pamplona durante esta semana de fiestas pasa de 190.000 habitantes a más de 2.800.000 personas.
Tres celebraciones independientes están en su origen: los actos religiosos en honor a san Fermín, desde antes del siglo XII, las ferias comerciales y las corridas de toros, documentadas ambas desde el siglo XIV. Los pamploneses celebraban a san Fermín el 24 de septiembre. Cansados de las inclemencias climatológicas del otoño, los pamploneses deciden en 1591 trasladar la fiesta del co-patrono de Navarra, san Fermín, al 7 de julio.[1] La coincidencia por azar en las mismas fechas de solemnidad religiosa, bullicio ferial y toros dan el carácter a los sanfermines que hoy conocemos.[2] El patrón de la ciudad, San Saturnino, se mantiene con una celebración mucho más modesta en el 29 de noviembre. Para muchos de los visitantes, este hecho causa la confusión de pensar que es san Fermín el patrono de la ciudad.
El escritor estadounidense Ernest Hemingway fue uno de los que contribuyeron a propagarlos mediante su libro Fiesta. Están considerados como una de las mejores celebraciones del mundo, junto a los Carnavales de Río de Janeiro, de Venecia y de Colonia, y la Feria de la Cerveza de Múnich. La población de Pamplona durante esta semana de fiestas pasa de 190.000 habitantes a más de 2.800.000 personas.
Sanfermines
Los Sanfermines son una fiesta en honor a San Fermín que se celebra anualmente en Pamplona, capital de la Comunidad Foral de Navarra, al norte de España.
Los festejos comienzan con el lanzamiento del txupinazo o chupinazo (cohete) desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio y terminan a las 24h del 14 de julio con el "Pobre de mí", una canción de despedida.
Una de las actividades más famosas de los Sanfermines es el encierro, que consiste en una carrera de 849 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración promedio de entre dos y tres minutos.
Los festejos comienzan con el lanzamiento del txupinazo o chupinazo (cohete) desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio y terminan a las 24h del 14 de julio con el "Pobre de mí", una canción de despedida.
Una de las actividades más famosas de los Sanfermines es el encierro, que consiste en una carrera de 849 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración promedio de entre dos y tres minutos.
Ejemplo de los carteles de recortadores
El festejo, que dará comienzo a las 23:30 horas, reunirá a los mejores exponentes del toreo a cuerpo limpio de la península. Seleccionados por la empresa Toropasión Espectáculos los 12 especialistas ejecutarán recortes, saltos y quiebros ante serios toros.
Las reses pertenecerán a la ganadería de Aldeaquemada, perteneciente a la Unión de Criadores de Toros de Lidia y cuya procedencia actual es Torrestrella. Se trata de toros muy serios y voluminosos entre los que destaca la res que se lidiará en la final. Un toro negro y de aparatosa cornamenta cuya distancia entre pitón y pitón dejará boquiabiertos a los espectadores.
Al finalizar el festejo se realizará una exhibición de toros embolados para el público asistente.
Las entradas se pondrán a la venta, a precios populares, en las taquillas de la plaza de toros desde el día 8 de agosto en el horario (11 -14 y de 18 - 22 horas) y el día del festejo desde las 10 de la mañana hasta la hora de comienzo del festejo.
Las reses pertenecerán a la ganadería de Aldeaquemada, perteneciente a la Unión de Criadores de Toros de Lidia y cuya procedencia actual es Torrestrella. Se trata de toros muy serios y voluminosos entre los que destaca la res que se lidiará en la final. Un toro negro y de aparatosa cornamenta cuya distancia entre pitón y pitón dejará boquiabiertos a los espectadores.
Al finalizar el festejo se realizará una exhibición de toros embolados para el público asistente.
Las entradas se pondrán a la venta, a precios populares, en las taquillas de la plaza de toros desde el día 8 de agosto en el horario (11 -14 y de 18 - 22 horas) y el día del festejo desde las 10 de la mañana hasta la hora de comienzo del festejo.
Tecnicas y tipo de recorte
Técnica
El mejor corte, siempre es el que al paso del toro el torero permanece más tiempo parado tras haber realizado el quiebro, y la salida siempre airosa, sin apenas correr o andando.
El quiebro se puede realizar a pie quieto, esperando la embestida del toro y quebrarle, o también a la carrera, saliendo al encuentro con el toro, y en el cruce realizar el quiebro.
Tipos
Recortador durante el III concurso nacional de recortes (Valencia, 2008).Recorte o Corte (en el Norte de España): Llamar al toro de frente, salir al encuentro y cortarle el viaje ganándole la cara y saliendo de espaldas.
Quiebro: Llamar al toro de frente, aguantar su llegada y engañarle con un movimiento de cintura.
Recorte: Regatear al toro, andarle por la cara y evitar la cogida.
El mejor corte, siempre es el que al paso del toro el torero permanece más tiempo parado tras haber realizado el quiebro, y la salida siempre airosa, sin apenas correr o andando.
El quiebro se puede realizar a pie quieto, esperando la embestida del toro y quebrarle, o también a la carrera, saliendo al encuentro con el toro, y en el cruce realizar el quiebro.
Tipos
Recortador durante el III concurso nacional de recortes (Valencia, 2008).Recorte o Corte (en el Norte de España): Llamar al toro de frente, salir al encuentro y cortarle el viaje ganándole la cara y saliendo de espaldas.
Quiebro: Llamar al toro de frente, aguantar su llegada y engañarle con un movimiento de cintura.
Recorte: Regatear al toro, andarle por la cara y evitar la cogida.
¿Que es un recortador de toros?
Se denomina recortador al torero que con la única ayuda de su cuerpo o con algún artilugio simple como puede ser un palo a modo de pértiga (garrocha) realizan con pericia piruetas ante el embiste del toro, novillo o vaquilla como son recortes, saltos por encima o quiebros laterales ajustándose a la cintura los pitones de toros. Se realiza sin capa o ésta liada al brazo.
Este tipo de toreo que se presenta como un espectáculo es una tradición centenaria que tiene como origen en España que empezó con las primeras tauromaquias y se realiza en festejos populares en calles o plazas de toros, también existen concursos para denominar al mejor recortador. Es necesario mucha habilidad para realizar este prodigio de valor, forma física y deportividad.
Este tipo de toreo que se presenta como un espectáculo es una tradición centenaria que tiene como origen en España que empezó con las primeras tauromaquias y se realiza en festejos populares en calles o plazas de toros, también existen concursos para denominar al mejor recortador. Es necesario mucha habilidad para realizar este prodigio de valor, forma física y deportividad.
Los recortadores de toros
Su única arma es la habilidad y la sangre fría, es el toreo a cuerpo limpio, el primer toreo que se conoce y que Madrigal sigue con orgullo en esa centenaria tradición.
En todas las épocas ha habido en Madrigal grandes cortadores de toros, tradición que se hereda de padres a hijos, es muy habitual ver como los cortadores son siempre hijos o familiares cercanos de grandes cortadores de ayer.
En Madrigal se rinde homenaje a un gran cortador de toros: Dionisio "Cotito" celebrándose un concurso de cortes en su memoria. Uno de sus descendientes, Ricardo Benito, nieto suyo, es uno de los mas representativos. A partir del 2003 dejó de denominarse este concurso con su nombre para llamarse Concurso Villa de Madrigal
La lista de cortadores es muy grande, Félix Pajares, Chiri, Tito, Paco, Pulga, Felipe, Sayo, Julián, Eusebio, Fernando, Lucio, Cesar, Juanjo, Ricardo, Juan Carlos, Obi, Javi ...etc. son representantes de esta gran tradición y mas de uno ha participado en concursos regionales y nacionales (Medina del Campo, Valladolid, etc.) consiguiendo el primer premio o estar siempre entres los mejores.
El mejor corte, siempre es el que al paso del toro el torero permanece mas tiempo parado tras haber realizado el quiebro, y la salida siempre airosa, sin apenas correr o andando.
El quiebro se puede realizar a pie quieto, esperando la embestida del toro y quebrarle, o también a la carrera, saliendo al encuentro con el toro, y en el cruce realizar el quiebro
En todas las épocas ha habido en Madrigal grandes cortadores de toros, tradición que se hereda de padres a hijos, es muy habitual ver como los cortadores son siempre hijos o familiares cercanos de grandes cortadores de ayer.
En Madrigal se rinde homenaje a un gran cortador de toros: Dionisio "Cotito" celebrándose un concurso de cortes en su memoria. Uno de sus descendientes, Ricardo Benito, nieto suyo, es uno de los mas representativos. A partir del 2003 dejó de denominarse este concurso con su nombre para llamarse Concurso Villa de Madrigal
La lista de cortadores es muy grande, Félix Pajares, Chiri, Tito, Paco, Pulga, Felipe, Sayo, Julián, Eusebio, Fernando, Lucio, Cesar, Juanjo, Ricardo, Juan Carlos, Obi, Javi ...etc. son representantes de esta gran tradición y mas de uno ha participado en concursos regionales y nacionales (Medina del Campo, Valladolid, etc.) consiguiendo el primer premio o estar siempre entres los mejores.
El mejor corte, siempre es el que al paso del toro el torero permanece mas tiempo parado tras haber realizado el quiebro, y la salida siempre airosa, sin apenas correr o andando.
El quiebro se puede realizar a pie quieto, esperando la embestida del toro y quebrarle, o también a la carrera, saliendo al encuentro con el toro, y en el cruce realizar el quiebro
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